Pepe Correa se ha despedido de la Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en Huelva entre aplausos y lágrimas. Los trabajadores de la sede administrativa, ubicada en la calle Sanlúcar de Barrameda, le sorprendieron con un emotivo pasillo de honor como muestra de reconocimiento tras los tres años que ha permanecido al frente de la Delegación.
El homenaje, espontáneo y cargado de emoción, sorprendió al exdelegado, que no pudo contener las lágrimas ante el cariño de quienes han compartido con él el trabajo diario. Un gesto poco habitual que reflejó el respeto y el afecto que ha sabido ganarse durante su etapa en el cargo.
Visiblemente emocionado, Correa agradeció el reconocimiento recibido y quiso poner en valor la labor de los empleados públicos, destacando su compromiso y su vocación de servicio a la ciudadanía.
La despedida puso el broche a una etapa marcada por la cercanía con instituciones, colectivos y municipios de la provincia, dejando una imagen que difícilmente olvidarán quienes estuvieron presentes.


















