Más allá del esperado desbloqueo del Hospital Materno Infantil, cuya construcción contará en 2026 con una partida de 17 millones de euros tras años de paralización, Maíllo centra gran parte de sus críticas en la situación del Chare de Lepe. Sin embargo, pasa por alto un elemento fundamental: la carretera de acceso al centro continúa inacabada. Sin esa conexión vial, la infraestructura sanitaria queda prácticamente inutilizada para la población, lo que vuelve estéril cualquier reproche si no se aborda antes este punto clave.
El candidato a la Junta de Andalucía endurece su discurso contra la gestión sanitaria del Gobierno andaluz, pero mantiene silencio cuando se trata de asumir responsabilidades en relación con la huelga general de médicos, condicionada por el Estatuto Marco de los profesionales del Sistema Nacional de Salud. Este marco regulador depende directamente del Ministerio de Sanidad, actualmente en manos de Sumar, formación a la que pertenece la coalición Por Andalucía.
A pesar de su dureza con el Ejecutivo autonómico, Maíllo evita entrar en el fondo de un conflicto que afecta a todo el país y cuya competencia recae precisamente en su propio espacio político, lo que añade un matiz de incoherencia a sus declaraciones.


















