La Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, ha aprobado una medida excepcional para ayudar a las explotaciones ganaderas ecológicas afectadas por el incendio forestal registrado a principios de junio en la provincia de Huelva. La resolución, publicada en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), autoriza temporalmente el uso de alimentación convencional para el ganado con el fin de paliar la escasez de pastos provocada por el fuego.
La medida beneficia a explotaciones ubicadas en los municipios de Gibraleón, San Bartolomé de la Torre, Alosno y Villanueva de los Castillejos, donde el incendio arrasó más de 6.300 hectáreas, causando importantes daños en pastos, cultivos, infraestructuras agrarias, fauna y cabaña ganadera.
La flexibilización afecta a explotaciones ecológicas de bovino, equino, ovino, caprino, porcino extensivo y apicultura. En el caso del ganado, los productores podrán suministrar de forma excepcional forrajes, paja, grano y pienso no ecológico, mientras que los apicultores podrán alimentar a las colmenas con miel ecológica, polen ecológico, jarabe de azúcar ecológico o azúcar ecológico, además de trasladarlas a ubicaciones diferentes a las previstas en la normativa.
Según la Junta, esta decisión responde a la necesidad de garantizar el bienestar animal y asegurar la viabilidad de unas explotaciones cuya alimentación habitual se ha visto gravemente comprometida por la desaparición de los recursos naturales de pastoreo.
Las medidas estarán vigentes, en principio, hasta el 31 de diciembre de 2026, aunque la Consejería revisará la situación quince días antes de esa fecha para valorar una posible prórroga si las condiciones lo requieren.
Los ganaderos interesados en acogerse a esta excepción deberán presentar una declaración responsable ante la Consejería de Agricultura, preferentemente por vía telemática, indicando el número de animales afectados, el tipo de alimentación convencional que utilizarán y el periodo previsto de aplicación de la medida.
Con esta actuación, el Gobierno andaluz busca ofrecer una respuesta rápida al sector ganadero ecológico, favoreciendo la continuidad de la actividad y minimizando las consecuencias del incendio sobre las explotaciones afectadas.


















