La Junta de Personal del Hospital Juan Ramón Jiménez se ha concentrado a las puertas del centro sanitario para mostrar su rechazo ante la última agresión sufrida por una trabajadora y reclamar mayores medidas de protección para los profesionales que desarrollan su labor en el hospital.
La protesta llega después de que una vigilante de seguridad resultara herida el pasado fin de semana tras ser empujada presuntamente por un usuario. Como consecuencia de la caída, sufrió diversas contusiones y tuvo que permanecer en observación médica durante dos días después de ser atendida en el propio hospital.
Los representantes de los trabajadores han denunciado que este tipo de situaciones no son hechos aislados y han advertido de que los profesionales sanitarios y el personal de seguridad se enfrentan con frecuencia a amenazas, insultos y agresiones durante el desempeño de sus funciones.
Durante la concentración, la Junta de Personal ha insistido en que ninguna circunstancia puede justificar el uso de la violencia contra quienes trabajan en la atención sanitaria y ha reclamado una mayor concienciación ciudadana sobre el respeto a estos profesionales.
Asimismo, los trabajadores han solicitado reforzar tanto la seguridad interior del centro como la vigilancia en los accesos y aparcamientos, donde aseguran que se producen habitualmente situaciones de tensión y confrontación que afectan al normal desarrollo de la actividad asistencial.

















