El Dolmen de Soto, ubicado en la finca La Lobita, en el término municipal de Trigueros, es una de las mayores construcciones megalíticas de Europa Occidental. Se trata del monumento prehistórico más importante de la provincia, uno de los de mayor tamaño de Andalucía y uno de los ejemplos más impactantes del Neolítico en el sur de la península ibérica.
Datado entre el 3000 y 2500 a. C., el Dolmen de Soto es un monumento megalítico funerario de corredor perteneciente a la Edad del Cobre. Forma parte de las construcciones dolménicas del occidente europeo y se clasifica dentro del tipo de corredor y cámara en “V”. El conjunto se encuentra cubierto por un túmulo y originalmente contaba con un anillo perimetral de piedra que delimitaba su estructura.
Su arquitectura está compuesta por una sucesión de dólmenes formados por pilares verticales y losas de cubierta, elaborados principalmente con arenisca, pizarra, caliza y conglomerado de la zona. Algunas de estas piedras proceden de canteras situadas a unos 40 kilómetros, como las de Tejada (Paterna–Escacena del Campo), lo que demuestra el enorme esfuerzo constructivo realizado.
Durante las excavaciones arqueológicas se hallaron ocho cuerpos humanos en el interior del dolmen, lo que confirma su función como lugar de enterramiento destinado a personas con cierto estatus social dentro de la comunidad.
La propiedad del Dolmen de Soto es pública y depende de la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, que lo adquirió en 1987. Además, fue declarado Monumento Nacional en 1931, lo que subraya su alto valor histórico y patrimonial.
Los datos del Dolmen de Soto hasta julio de 2024 confirman que el monumento superó las mil visitas en tres de los primeros siete meses del año, de forma que los meses con mayor número fueron los de mayo, con 1.179, marzo, con 1.144, y abril, con 1.011.


















