Desde las cinco de la tarde, las calles isleñas se transformaron en un auténtico espectáculo de fantasía con la celebración del Martes de Disfraces, este año bajo el lema “Pueblo Salvaje”. El recorrido, abarrotado de público, vibró con el paso de peñas y asociaciones que exhibieron meses de trabajo, imaginación y originalidad.
El pasacalles arrancó en el paseo de las Palmeras y culminó en el paseo de las Flores, en un itinerario que se convirtió en un río de color y música. Disfraces impactantes, máscaras sorprendentes y coreografías llenas de energía marcaron una tarde donde la creatividad fue la gran protagonista.
Además, las agrupaciones participantes en el concurso ofrecieron actuaciones musicales en distintos puntos del centro, generando un ambiente festivo contagioso que atrajo a vecinos y visitantes.
La concejala delegada de Festejos, María del Carmen Beltrán, acompañó el desfile durante todo su recorrido y destacó la alta participación y el entusiasmo colectivo, subrayando que el evento volvió a evidenciar la implicación y el espíritu festivo del municipio.
El Martes de Disfraces volvió así a confirmar que, cuando se unen creatividad y ganas de celebrar, el resultado es una fiesta inolvidable.



















