La luz volvió a brillar por la barriada ayamontina de Canela en la noche del 2 de noviembre por las Ánimas Benditas del Purgatorio.
Nuestra Señora del Carmen regresó a las calles en una solemne y emotiva jornada como cada año con motivo de su culto de noviembre.
La Virgen y el divino Infante lucián las coronas imperiales en plata, escapularios bordados y el recién estrenado broche de la Estrella, para una noche de fe y memoria de todas esas almas que la mar se ha llevado y que nunca serán olvidadas.

















