Isla Cristina vivió en la pasada madrugada uno de los momentos más intensos de su Semana Santa con la salida procesional de la Hermandad del Gran Poder y Misericordia, en una noche marcada por la emoción, el recogimiento y una gran afluencia de público.
Bajo la luz de la luna llena y con una climatología favorable, la cofradía realizó su estación de penitencia desde su Capilla-Casa Hermandad, recorriendo las calles del municipio en un ambiente de profundo respeto. El silencio del público, junto al acompañamiento musical tras cada paso, contribuyó a engrandecer una de las estampas más solemnes de la semana.
El cortejo estuvo compuesto por los pasos de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y Misericordia, María Santísima de las Mercedes y San Juan Evangelista, dejando imágenes de gran belleza que reflejan la profunda tradición cofrade de la localidad.
Durante horas, vecinos, vecinas, visitantes y devotos acompañaron el discurrir de la hermandad, en una Madrugá que volvió a poner de manifiesto el arraigo y la identidad de la Semana Santa isleña.
La procesión se prolongó hasta el amanecer, momento en el que tuvo lugar la recogida, poniendo el broche final a una noche cargada de sentimiento. Una jornada que, un año más, reafirma el valor cultural, religioso y social de esta celebración en Isla Cristina.



















