La veda de la coquina y de la chirla en el Golfo de Cádiz, que comenzó el 1 de junio, ha concluido este viernes. Se trata de dos de las especies principales para las capturas de los mariscadores a pie y barcos marisqueros de rastro remolcado y dragas hidráulicas de Huelva y Cádiz.
De las siete zonas de producción declaradas en la provincia de Huelva para la captura de coquinas, están abierta al marisqueo de coquinas las zonas de Isla Canela, Mazagón) y Doñana.
Hay que recordar que el marisqueo a pie es una actividad profesional regulada, realizada por profesionales autorizados y que sus capturas pasan todos los controles sanitarios previos a la entrada en los mercados para su comercialización. La captura por personas sin autorización supone un riesgo para la salud, así como un importante daño a los recursos pesqueros y a la economía de estas familias.
















