La misa funeral celebrada en memoria de las víctimas estuvo marcada por la solemnidad, el silencio y el respeto, tanto hacia los fallecidos como hacia sus familiares y las personas heridas. Un acto profundamente emotivo que congregó a numerosos asistentes en un ambiente de recogimiento y oración.
El momento de mayor carga emocional llegó en la parte final de la ceremonia religiosa, cuando Liliana Sáenz, acompañada de su hermano Fidel, tomó la palabra en representación de los familiares. En su intervención, quiso agradecer el trabajo y la dedicación de todas las personas implicadas, desde los equipos de emergencia hasta quienes han acompañado a las familias en estos momentos tan difíciles.
Durante su discurso, Sáenz aseguró que los familiares “lucharán desde la serenidad para conocer la verdad”, al tiempo que dedicó palabras de elogio a Huelva como ciudad mariana, a la que definió como refugio para los creyentes en tiempos de dolor y dificultad.
El silencio, la seriedad y el respeto marcaron cada instante de un acto cargado de emoción, en el que el recogimiento fue protagonista.
Al término de la ceremonia, tomaron también la palabra los hijos de Natividad de la Torre, una de las víctimas mortales del accidente, quienes subieron al atril para expresar su agradecimiento a todas las personas que han dedicado su tiempo y esfuerzo a mitigar las consecuencias de la tragedia, con una mención especial a la organización del funeral.
Unas palabras en las que estuvieron muy presentes las 45 víctimas, reiterando el compromiso de los familiares de “luchar desde la serenidad para conocer la verdad”, y concluyendo con un sentido homenaje a las devociones marianas en las que encuentran consuelo y fortaleza.



















