Los representantes del Partido Socialista Obrero Español han comparecido ante las instalaciones paralizadas del Chare de Aracena para exigir la finalización de un proyecto cuyas obras quedaron detenidas en 2010, cuando el PSOE gobernaba la Junta de Andalucía.
Más de una década después, el denominado Chare de Aracena —concebido como centro hospitalario de alta resolución para la comarca— vuelve a situarse en el centro del debate político. Ante el edificio inacabado, los socialistas han reclamado al actual Ejecutivo andaluz, presidido por el Partido Popular, que reactive y concluya una infraestructura que nunca llegó a culminarse.
El antiguo esqueleto de hormigón se ha convertido en un símbolo del desgaste político, escenario de reproches cruzados y acusaciones por años de inacción. Mientras los partidos intercambian responsabilidades, la realidad es que la comarca continúa sin el centro hospitalario prometido.
Hormigón envejecido, instalaciones sin uso y una infraestructura clave para la zona que permanece abandonada. Entre críticas y compromisos, la pregunta sigue abierta: quién asumirá la responsabilidad de terminar un proyecto iniciado hace más de quince años.



















