La investigación sobre el incendio forestal declarado el pasado lunes en Villanueva de los Castillejos continúa avanzando y, según las primeras conclusiones de los investigadores, se descarta que el fuego haya sido provocado de forma intencionada, tal y como ha señalado el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández.
Durante una visita al Puesto de Mando Avanzado instalado en San Bartolomé de la Torre, desde donde se coordina el operativo de extinción, el delegado ha explicado que las diligencias desarrolladas por la Guardia Civil a través del Seprona se encuentran “muy avanzadas” y que ya existen “elementos importantes” que podrían permitir determinar en breve el origen del incendio. No obstante, ha recordado que será el juzgado competente quien valide oficialmente las conclusiones de la investigación.
Mientras tanto, el delegado ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad a la población, insistiendo en que los indicios analizados hasta el momento no apuntan a una actuación deliberada. “Por lo pronto, lo que sí se descarta es que haya una intencionalidad”, ha afirmado.
El incendio afecta a los términos municipales de Villanueva de los Castillejos, San Bartolomé de la Torre y Gibraleón, donde permanece desplegado un amplio dispositivo de emergencia con efectivos de distintos cuerpos y administraciones.
Entre los medios movilizados destaca la participación de la Unidad Militar de Emergencias (UME), con alrededor de 200 efectivos procedentes de la base de Morón de la Frontera, además de otros recursos en prealerta por si fuera necesaria su incorporación. Los militares están actuando especialmente en el flanco izquierdo del incendio, realizando labores de contención y apoyo a la extinción con maquinaria pesada y sistemas de apoyo técnico como drones de vigilancia.
El operativo también cuenta con medios aéreos del Gobierno de España, incluidos helicópteros e hidroaviones que realizan descargas en las zonas más complicadas, siempre bajo la coordinación del dispositivo de extinción de la Junta de Andalucía.
El delegado del Gobierno ha destacado la rápida activación de la UME, que se produjo pocas horas después de la solicitud realizada por la Junta, lo que ha permitido una respuesta inmediata en las primeras fases del incendio. Asimismo, ha puesto en valor la coordinación entre administraciones, así como la labor de los alcaldes de los municipios afectados y de todos los servicios de emergencia implicados.
El incendio, que ha obligado a desplegar un dispositivo de gran magnitud en la provincia de Huelva, ha generado preocupación por su rápida evolución en determinados momentos y por las condiciones meteorológicas adversas, especialmente el viento, que han dificultado las labores de extinción.

















