La Puerta del Príncipe volvió a abrirse para David de Miranda en la Real Maestranza de Sevilla, confirmando su gran momento y su consolidación como uno de los nombres propios de la Feria de Abril.
El diestro de Trigueros regresaba al coso sevillano tras su actuación en el Domingo de Resurrección, consciente de la importancia de esta cita. Y no defraudó. Desde el inicio dejó claro su compromiso, firmando una faena de gran nivel que encendió a los tendidos.
Con su primer toro, ‘Secretario’, logró una de las actuaciones más destacadas del ciclo. El onubense desplegó su característico toreo basado en el valor, la quietud y la verticalidad, conectando con un público completamente entregado. La presidencia concedió dos orejas, mientras el astado fue premiado con la vuelta al ruedo.
En su segundo turno, aunque el toro ofreció menos opciones, De Miranda supo entender la lidia y exprimir sus posibilidades. Tiró de recursos como los estatuarios y las manoletinas, logrando cortar una oreja más que le abría de nuevo la Puerta del Príncipe.
Se trata de su segunda salida consecutiva por este emblemático reconocimiento, tras haber sido el gran triunfador en 2025. Con esta actuación, David de Miranda reafirma su condición de figura del toreo y su peso en las grandes ferias del panorama taurino.


















