La Plaza Redonda de Cartaya ha acogido la conmemoración del Día Mundial de la Fibromialgia, una cita organizada por el colectivo Fibroluz con el objetivo de acabar con el estigma que todavía arrastra esta enfermedad. La jornada contó con la participación de afectados, familiares y vecinos, además del apoyo de Cruz Roja y el Ayuntamiento de Cartaya.
Como cada 12 de mayo, la asociación desarrolló diversas actividades para dar visibilidad a la fibromialgia. La programación comenzó con varios juegos y dinámicas de convivencia y culminó con una clase de Chikung, fomentando así el bienestar físico y emocional de los participantes.
La presidenta de Fibroluz, Mercedes Zunino, destacó la importancia de mantener la unión entre los afectados y aseguró que la convivencia y el buen ambiente son fundamentales para afrontar el día a día de la enfermedad. Actualmente, la asociación cuenta con alrededor de 40 miembros y continúa trabajando para ofrecer apoyo y acompañamiento a las personas que padecen fibromialgia y fatiga crónica.


















