La consejera de Pesca, Carmen Crespo, ha señalado desde Bruselas que el acuerdo sobre las posibilidades para la pesca en 2022 alcanzado esta madrugada por el Consejo de Agricultura y Pesca de la Unión Europa genera “preocupación” para el sector andaluz, “especialmente para el futuro de la flota de arrastre del Mediterráneo”.
Crespo ha lamentado la “insensibilidad” y ha criticado cierta indolencia por parte de la Comisión Europea en un contexto de máxima dificultad para un sector muy vulnerable.
Con respecto al Golfo de Cádiz, las negociaciones han cristalizado en una mejora respecto al
planteamiento inicial de la Comisión Europea, que partían de un recorte del 12% en las capturas de
merluza y, finalmente, ha quedado en un 8%; mientras que para la cigala y el lenguado los recortes se quedan en un 5%.
Crespo ha avanzado la intención de mantener una reunión con el Ministerio de Agricultura, Pesca y
Alimentación cuanto antes para buscar “fórmulas alternativas que ayuden a mitigar la situación generada por los recortes” y ayuden a mejorar la situación, sobre todo, de la flota de arrastre.
Por su parte, el presidente de la Federación Andaluza de Asociaciones Pesqueras, José María Gallart, ha mostrado su disconformidad con las reducciones previstas en el documento de negociación para el Mediterráneo.

















