La Guardia Civil ha asestado un importante golpe al cultivo y tráfico de drogas en la provincia de Huelva tras desarrollar tres operaciones policiales en las últimas cuatro semanas que se han saldado con ocho personas detenidas, un investigado y la intervención de más de 2.250 plantas de marihuana, además de cocaína, vehículos y diverso material empleado para la producción y distribución de sustancias estupefacientes.
La primera actuación se llevó a cabo en el término municipal de Gibraleón, donde los agentes detectaron un consumo eléctrico anormalmente elevado en una zona rural con abundante vegetación. Las investigaciones permitieron localizar una vivienda utilizada exclusivamente para el cultivo de marihuana, en cuyo interior fueron halladas 756 plantas en avanzado estado de floración.
La operación continuó con la localización de una nave cercana, situada en una zona de difícil acceso, dedicada también a la producción intensiva de cannabis. En este segundo inmueble se intervinieron otras 800 plantas de marihuana en la fase final de cultivo, listas para su recolección.
Según ha informado la Guardia Civil, la instalación contaba con un sofisticado sistema destinado a maximizar la producción, incluyendo filtros de carbono para neutralizar el olor de las plantas y un circuito cerrado de videovigilancia interior y exterior que permitía detectar la presencia policial y prevenir posibles intrusiones.
La segunda operación se desarrolló en la localidad de Villablanca, donde las investigaciones se centraron en varios inmuebles deshabitados. Tras registrar cuatro viviendas bajo vigilancia, los agentes localizaron 695 plantas de marihuana, además de dos kilogramos de cocaína de gran pureza y 31 kilogramos de marihuana ya recolectada.
Durante esta actuación también se incautó abundante material destinado a la manipulación, preparación y distribución de la droga para su posterior venta al por menor.
Por otro lado, la tercera intervención tuvo lugar en el término municipal de Ayamonte. En este caso, el hallazgo se produjo de forma accidental durante las labores de control y extinción de un incendio agrícola. Mientras aseguraban el perímetro afectado por las llamas, los agentes descubrieron un invernadero oculto que albergaba 35 plantas de marihuana.
En el conjunto de las tres operaciones, la Guardia Civil ha intervenido además material eléctrico, sistemas de ventilación y tres vehículos presuntamente utilizados para la distribución de la droga.
Los detenidos, junto con las diligencias practicadas y los efectos intervenidos, han sido puestos a disposición de la autoridad judicial competente, que continúa con la instrucción de las correspondientes causas.


















