El incendio forestal declarado el pasado lunes en Villanueva de los Castillejos y que afectó también a los términos municipales de San Bartolomé de la Torre y Gibraleón ha descendido a fase de emergencia, situación operativa 0, después de que quedara estabilizado durante la noche del miércoles.
El consejero de Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa en funciones, Antonio Sanz, anunció la evolución favorable del incendio y agradeció la labor realizada por los efectivos de extinción, fuerzas de seguridad, administraciones y ciudadanía durante los días más complicados de la emergencia.
La mejora de la situación permitió el regreso a sus hogares de los 96 vecinos que habían sido desalojados de forma preventiva, una medida que se adoptó ante el rápido avance de las llamas y el riesgo para varias zonas habitadas.
Según explicó el consejero, el perímetro afectado alcanza aproximadamente las 5.000 hectáreas, aunque precisó que esa cifra no corresponde a superficie completamente calcinada, ya que dentro del área delimitada existen zonas que no han resultado afectadas o conservan capacidad de regeneración natural.
A pesar de la estabilización del incendio, el dispositivo del Plan Infoca mantiene un importante despliegue sobre el terreno. Un total de 140 profesionales continúan trabajando para asegurar el perímetro, apoyados por cinco helicópteros, dos aviones de carga en tierra, un avión de coordinación, diez vehículos pesados de extinción, maquinaria especializada y unidades meteorológicas y sanitarias.
La evolución favorable también ha permitido el inicio del repliegue de la Unidad Militar de Emergencias (UME), cuyos cerca de 200 efectivos comenzaron este jueves su regreso a la base de Morón de la Frontera. Asimismo, los medios aéreos estatales movilizados por el Ministerio para la Transición Ecológica han sido retirados, permaneciendo activos los recursos del Plan Infoca.
Por su parte, la Guardia Civil mantiene abierta la investigación para esclarecer las causas del incendio, mientras continúan las labores de vigilancia y protección en la zona afectada.
Antonio Sanz calificó este incendio como uno de los más complejos registrados este año en la provincia debido a la extraordinaria velocidad de propagación alcanzada en algunos momentos, cuando el fuego avanzó a ritmos cercanos a las 200 hectáreas por hora, obligando a los responsables de la emergencia a trabajar con distintos escenarios operativos para proteger a las poblaciones cercanas.
Las condiciones meteorológicas registradas durante las últimas horas, con descenso de temperaturas, aumento de la humedad y ausencia de viento significativo, han favorecido las tareas de extinción y permiten confiar en que el incendio pueda quedar controlado en los próximos días si se mantienen estas circunstancias favorables.


















