El delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, ha asegurado este viernes que la investigación sobre las causas del incendio forestal de Villanueva de los Castillejos, que también afecta a San Bartolomé de la Torre y Gibraleón, se encuentra en una fase muy avanzada y podría arrojar conclusiones en los próximos días.
No obstante, Fernández ha destacado que los indicios recabados hasta el momento permiten descartar, por ahora, una intencionalidad en el origen del fuego, una circunstancia que, según ha señalado, contribuye a transmitir tranquilidad a la población afectada.
La investigación está siendo desarrollada por la Guardia Civil, a través del Seprona, cuyos agentes continúan practicando diligencias para esclarecer las causas exactas del incendio. Una vez finalizadas, las conclusiones serán remitidas a la autoridad judicial competente.
Durante su visita al Puesto de Mando Avanzado instalado en San Bartolomé de la Torre, el delegado ha reiterado el compromiso del Gobierno de España con el operativo de extinción, recordando que actualmente trabajan sobre el terreno alrededor de 200 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), mientras otros 300 militares permanecen preactivados por si fuera necesaria su incorporación.
Fernández ha explicado que la actuación de la UME se produjo de forma inmediata tras la solicitud realizada por la Junta de Andalucía, destacando que la activación se llevó a cabo durante la noche del martes para garantizar una rápida respuesta ante la evolución del incendio.
Los efectivos de la UME participan principalmente en tareas de contención y control de la propagación de las llamas, empleando recursos tecnológicos avanzados como drones terrestres y aéreos, además de maquinaria especializada para intervenir en zonas de difícil acceso.
A estos medios se suman los recursos aéreos facilitados por el Estado, entre ellos helicópteros e hidroaviones FOCA, que continúan operando en coordinación con la dirección de la emergencia.
Por otro lado, el delegado ha destacado la labor de los 130 agentes de la Guardia Civil desplegados en la zona, apoyados por 69 vehículos, que desarrollan tanto funciones de seguridad y asistencia a la población como tareas de investigación.
En cuanto a la situación de los vecinos afectados, Fernández ha indicado que todavía permanecen fuera de sus viviendas alrededor de medio centenar de personas, mientras continúan los trabajos para garantizar la seguridad de la población y avanzar hacia la estabilización definitiva del incendio.

















