Andalucía ha activado este 1 de junio la campaña de alto riesgo de incendios forestales, que permanecerá vigente hasta el próximo 15 de octubre. La temporada arranca con un balance positivo respecto al pasado año, ya que se han registrado 1.089 hectáreas quemadas, frente a las 1.544 del mismo periodo de 2025, lo que supone 455 hectáreas menos pese al aumento de intervenciones.
El director del Plan Infoca y consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias en funciones, Antonio Sanz, ha destacado que entre enero y mayo se han realizado 161 actuaciones en terrenos forestales, 46 más que en el mismo periodo del año anterior. Según ha señalado, estos datos reflejan la eficacia y rapidez de respuesta del dispositivo andaluz.
Con la entrada en vigor del periodo de máximo riesgo quedan prohibidas las barbacoas y el uso del fuego en áreas recreativas, las quemas agrícolas y forestales y la circulación de vehículos a motor por zonas forestales, salvo excepciones autorizadas.
Sanz ha insistido en la necesidad de extremar la precaución, recordando que el 94% de los incendios tiene origen humano, principalmente por negligencias o imprudencias. Asimismo, ha destacado la importancia de avisar al teléfono de emergencias 112 ante cualquier indicio de humo.
Para la campaña de 2026, la Agencia de Emergencias de Andalucía contará con una inversión de 271 millones de euros, un 5% más que el año pasado y un 60% superior a la destinada en 2018. El operativo estará integrado por 4.700 profesionales, entre técnicos, especialistas y bomberos forestales, además de 43 medios aéreos, tres más que en la campaña anterior.
Entre las principales novedades figuran una nueva unidad de maquinaria pesada para labores preventivas y de extinción, así como una unidad especializada de fuego técnico, pionera en España, que permitirá utilizar el fuego como herramienta estratégica cuando otros métodos resulten insuficientes.
Además, el Plan Infoca incorpora mejoras tecnológicas y sistemas avanzados de comunicación y seguimiento en tiempo real, reforzando así la capacidad de respuesta ante emergencias en una campaña marcada por la prevención, la vigilancia y la concienciación ciudadana.



















