Una intensa persecución en aguas abiertas culminó con la incautación de casi una tonelada de droga, presuntamente cocaína, después de que una embarcación de alta velocidad intentara evadir a la Policía Marítima.
El incidente tuvo lugar el pasado 18 de abril frente a la costa del Alentejo, cuando el buque sospechoso emprendió la fuga al percatarse de la presencia del Grupo de Acción Táctica. La operación de seguimiento se extendió durante aproximadamente 55 minutos.
En plena huida, los tripulantes comenzaron a lanzar al mar diversos paquetes de estupefacientes, con el objetivo de reducir la carga, entorpecer la acción policial y generar riesgos para las embarcaciones implicadas en la persecución.
El dispositivo se llevó a cabo en aguas bajo jurisdicción nacional y estuvo coordinado por la Policía Judicial, con la colaboración de la Fuerza Aérea portuguesa, que reforzó las tareas de vigilancia y apoyo en la interceptación.
La actuación permitió recuperar una gran cantidad de sustancia ilegal y pone de relieve la importancia de los operativos marítimos en la lucha contra el narcotráfico, especialmente en rutas utilizadas para el transporte de droga.



















