El obispo de Huelva, Monseñor Santiago Gómez Sierra, presidirá el próximo jueves 29 de enero, a las 18:00 horas, la Misa funeral por los fallecidos en el trágico accidente ferroviario de Adamuz, que se celebrará en el Palacio de Deportes ‘Carolina Marín’ de Huelva.
Con el objetivo de que el mayor número posible de personas pueda asistir a esta celebración de oración y duelo, el Obispado de Huelva, en colaboración con el Ayuntamiento de Huelva y la Diputación Provincial, ha decidido trasladar la ceremonia a este recinto deportivo, que cuenta con un aforo muy superior al de los templos de la ciudad.
La Misa funeral será concelebrada por Monseñor Luis Javier Argüello García, presidente de la Conferencia Episcopal Española; por Monseñor José Vilaplana Blasco, obispo emérito de Huelva, así como por el clero diocesano, en una muestra de unidad de la Iglesia ante una tragedia que ha conmocionado a toda la sociedad.
La celebración contará con una fuerte carga simbólica y espiritual. La Virgen de la Cinta, patrona de la ciudad de Huelva, presidirá el altar, acompañando así a los fieles en este momento de dolor compartido. Asimismo, el crucifijo que se dispondrá en el altar será el mismo que veneró San Juan Pablo II durante la histórica Misa celebrada en Huelva el 14 de junio de 1993.
El obispo de Huelva ha exhortado a la participación en esta Misa funeral a todos los diocesanos, de manera especial al clero, a los miembros de la vida religiosa, seminaristas, así como a las hermandades y cofradías, grupos, asociaciones y movimientos diocesanos, invitándolos a unirse en oración y solidaridad.
Del mismo modo, ha querido agradecer expresamente la colaboración de todas las personas e instituciones implicadas en la organización de la ceremonia, en particular a la Hermandad de la Cinta, al Ayuntamiento de Huelva y a la Diputación Provincial de Huelva.
La celebración será un momento de profundo recogimiento, en el que la Diócesis de Huelva se unirá para encomendar a las víctimas a la misericordia de Dios, pedir por la pronta recuperación de los heridos y mostrar cercanía y consuelo a las familias y seres queridos de los fallecidos.
Durante la Misa se tendrá también un recuerdo especial para todas las personas y profesionales que intervinieron en las labores de rescate, atención y socorro, reconociendo públicamente su entrega, generosidad y espíritu de servicio ante una de las tragedias más dolorosas vividas recientemente.



















