El Homenaje de Estado anunciado para el próximo sábado 31 de enero en Huelva, en recuerdo de las 45 personas fallecidas en el accidente ferroviario de Adamuz, ha sido finalmente aplazado a una fecha que, por el momento, no ha sido determinada.
Según ha podido confirmar Huelva Hoy a través de fuentes solventes, la decisión se ha adoptado después de que el Gobierno de España, tras mantener contacto con una amplia mayoría de las familias de las víctimas, haya trasladado a la Junta de Andalucía que un número importante de ellas no podría asistir al acto en la fecha inicialmente prevista, mientras que muchas otras han expresado su deseo de que el homenaje se celebre más adelante, en un momento de mayor serenidad.
Ante esta situación, ambas administraciones han acordado posponer la celebración del Homenaje de Estado, con el objetivo de facilitar la participación del mayor número posible de familiares, entendiendo que su presencia y sentir deben ser el eje central de un acto de estas características.
Por otro lado, sí se mantiene confirmada la asistencia del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, al funeral que se celebrará este jueves en Huelva, tal y como ya anunció durante su visita a la capital onubense el pasado viernes. Este acto religioso se desarrollará en un clima de profundo recogimiento y duelo por una tragedia que ha conmocionado a la provincia y al conjunto del país.
Cabe recordar que, desde que se conoció la intención de celebrar un Homenaje de Estado, las redes sociales se han llenado de comentarios y opiniones de numerosos onubenses que mostraban su desacuerdo con la celebración de un acto de carácter laico en una ciudad que muchos definen como “mariana, cristiana y profundamente religiosa”.
Este debate ciudadano ha puesto de manifiesto la sensibilidad existente en torno a la forma de rendir homenaje a las víctimas, un aspecto que, unido a la voluntad expresada por las familias, ha terminado influyendo en la decisión de aplazar el acto institucional.
El accidente ferroviario de Adamuz continúa generando una profunda conmoción social, y tanto las administraciones como la ciudadanía coinciden en la necesidad de que cualquier acto de homenaje se realice desde el máximo respeto, consenso y acompañamiento a las familias afectadas.



















