Gibraleón es una de las localidades onubenses más golpeadas por la terrible tragedia ocurrida en Adamuz. En la mañana del martes, se guardaba un minuto de silencio a las puertas del Ayuntamiento como muestra de dolor y acompañamiento por el fallecimiento de los vecinos olontenses de José María Martín y Eduardo Domínguez, de 37 y 54 años de edad respectivamente, que viajaban en el Alvia que realizaba su trayecto entre Madrid y Huelva.
Un gran número de vecinos y vecinas mostraron su pesar ante esta tragedia uniéndose a este acto que terminó en un sentido aplauso por las victimas, ciudadanos muy queridos.
Del mismo modo se hizo un reconocimiento a Natividad de las Torres, también fallecida y muy vinculada a nuestra localidad, que viajaba junto a sus nietos y a su hijo Luis Carlos Saenz, gerente de la Asociación de Obras Cristianas, los cuales siguen recuperándose en un hospital de Córdoba.
En las calles de la localidad, al igual que en el resto de la provincia, se respira «angustia e impotencia», tal y como reconocen algunos de sus vecinos.
«Los que han fallecido son de aquí y los que están heridos son personas muy conocidas, y queridas» recuerda un vecino, que también subraya la magnitud de la tragedia en términos globales. «Muchos pueblos también están afectados porque han perdido a algunos de sus vecinos», recuerda.



















