Este martes, en nuestro magazine La Tarde, pudimos ser testigos de uno de los testimonios más duros del accidente ferroviario de Adamuz. Nos referimos a un familia de Lepe que, a pesar del alcance de lo sucedido, pudo escapar con fortuna de las garras de la tragedia, como se suele decir, «viven para contarlo», algo que muchas otras personas no han podido hacer.
Cristina Rando, natural de Lepe, viajaba con su madre en el vagón 4 del Alvia. Su familia, incluidas ellas, su hermana Alba y su padre Cristóbal, regentan el restaurante ‘La Parada’ en La Antilla. Cristina volvía de Madrid tras presentarse a un examen de oposición y su madre tuvo a bien acompañarla en este trayecto sin ni siquiera imaginar lo que ocurriría a la altura de Adamuz. Su hermana Alba, nos cuenta cómo se encuentran ambas tras el accidente… .
Alba narra cómo vivieron su madre y su hermana el momento del impacto y las primeras reacciones tras él.
Gracias a la gran oleada de solidaridad, Cristina pudo ser traslada y atendida de su lesión en el pie, para más tarde ser operada en el Hospital Reina Sofía de Córdoba.
«Una película de terror», así describe Cristina lo vivido junto a su madre en el accidente ferroviario en Adamuz. Una fatídica experiencia que nunca podrán olvidar, pero el recordarlo les hará ser conscientes de que salieron con vida de aquella pesadilla.


















