El anuncio de la Junta de Andalucía de haber firmado y remitido al Gobierno el documento para acordar la cesión de las competencias de la presa de Alcolea vuelve a poner en cuestión la estrategia del Ejecutivo central sobre una obra paralizada al 22 % desde 2018. Con este movimiento, el Ministerio para la Transición Ecológica tiene ahora dos opciones: firmar, como ya se acordó con la Junta antes del verano, o rechazar que Andalucía culmine una infraestructura clave para la seguridad de los vecinos de Huelva y Gibraleón.
La subdelegada del Gobierno ha señalado hoy que el Ejecutivo central está analizando la documentación remitida por la Junta y ha insistido en que cualquier decisión deberá adoptarse con criterios técnicos, jurídicos y de interés general. Asimismo, ha defendido el compromiso del Gobierno con la seguridad hídrica y ha recordado que la presa de Alcolea es una actuación compleja que requiere garantías administrativas y financieras, evitando entrar en plazos concretos pero subrayando la disposición al diálogo institucional.


















