Cientos de vecinos y propietarios de la playa de Matalascañas se han concentrado este lunes en el paseo marítimo de Caño Guerrero para reclamar soluciones ante los graves daños provocados por la borrasca Francis. La movilización, bajo el lema ‘SOS, Matalascañas se hunde’, ha reunido a residentes, empresarios del sector turístico y propietarios de chiringuitos, todos preocupados por la situación crítica que atraviesa la localidad.
Durante la concentración, los asistentes han exigido al Gobierno Central la declaración urgente de la zona como catastrófica, una medida que consideran necesaria para poder recibir ayudas inmediatas y efectivas. Hasta el momento, los vecinos señalan que no han recibido respuesta, lo que aumenta la tensión y la sensación de abandono en la comunidad.
La borrasca Francis ha dejado importantes estragos en Matalascañas: casi un kilómetro del paseo marítimo ha quedado destruido, y numerosos chiringuitos han sido arrasados. Además, se teme por la seguridad de varias viviendas cercanas a la playa, que podrían sufrir daños mayores ante la llegada de nuevas borrascas o temporales.
Los vecinos denuncian la falta de medios para afrontar esta emergencia y reclaman acciones inmediatas y recursos suficientes para garantizar la seguridad de las personas, la recuperación de las infraestructuras y la preservación del litoral. Según los concentrados, la situación es insostenible y la respuesta de las administraciones hasta ahora ha sido insuficiente.
El acto, cargado de pancartas y mensajes de advertencia, evidencia la preocupación de la comunidad local por la vulnerabilidad de Matalascañas frente a los fenómenos meteorológicos extremos, y subraya la necesidad de una planificación y actuación coordinada que proteja tanto el patrimonio urbano como el entorno natural del litoral.



















