El pino de ‘Platero’, aquel emblemático árbol donde Juan Ramón Jiménez enterró a su fiel amigo Platero en Fuentepiña, ha sido talado. El temporal que azotó Moguer en marzo de 2025 provocó la caída de este centenario ejemplar, y pese a los intentos por sanarlo y recuperarlo, su destino físico ha llegado a su fin.
El árbol, ubicado en la finca Santa Cruz de Vista Alegre, junto a la casa de Fuentepiña, medía 20 metros de altura y cuatro metros de diámetro, y durante décadas se convirtió en un símbolo de la literatura española y de la vida del poeta onubense. Ayer comenzaron los trabajos de tala, llevados a cabo con el máximo respeto hacia su valor histórico, cultural y simbólico, tal como indicó el Ayuntamiento de Moguer.
Pese a la pérdida física, el consistorio ha asegurado que el pino de ‘Platero’ tendrá una segunda vida. Aunque el árbol ha desaparecido, su figura y su simbología permanecerán en la memoria colectiva, recordando la conexión de Juan Ramón Jiménez con su entorno y su querida Fuentepiña.
Este hecho, aunque triste, refuerza la importancia de conservar y proteger el patrimonio natural y cultural del municipio, y recuerda a todos que ciertos símbolos, aunque desaparezcan físicamente, trascienden el tiempo a través de la memoria y la literatura.



















