Empieza el año, se guarda el turrón… y vuelven los propósitos. Como cada enero, muchas personas deciden que ha llegado el momento de cuidarse más y cambiar algunos hábitos. Y, una vez más, la salud se cuela en lo más alto de la lista.
Apuntarse al gimnasio, hacer más deporte, salir a caminar, correr o, al menos, moverse un poco más forman parte de los objetivos estrella. La idea es clara: llevar una vida más activa y dejar atrás el sedentarismo que suele acompañar a la rutina diaria.
Otro de los grandes clásicos es dejar de fumar, un propósito que se repite año tras año y que suele ir acompañado de la promesa de comer mejor, dormir más y, en general, cuidarse como toca.
Mantener estos propósitos más allá de las primeras semanas será el verdadero reto, pero la motivación, al menos al empezar el año, está más viva que nunca.


















