Aljaraque vivió ayer una tarde cargada de magia e ilusión con la llegada de los Pajes Reales, que se encargaron de recoger las cartas y los deseos de los niños y niñas del municipio para hacerlos llegar a Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente.
Decenas de familias se acercaron para participar en este tradicional encuentro, en el que los más pequeños pudieron entregar personalmente sus peticiones, cartas y deseos para el año nuevo. La visita de los Pajes Reales llenó de ambiente navideño el municipio, convirtiéndose en una cita muy esperada dentro de la programación de estas fiestas.
Con esta actividad, Aljaraque dio un paso más en la antesala de la noche más mágica del año, manteniendo vivas las tradiciones navideñas y reforzando la ilusión de los más pequeños, que ya saben que sus deseos están en camino hacia Oriente.


















