El Gobierno comienza a enfrentarse a un creciente malestar entre los principales sectores económicos de la provincia por el retraso acumulado en diversas infraestructuras consideradas estratégicas. Organizaciones agrarias, empresariales y logísticas coinciden en que la falta de avances en estos proyectos, en este contexto, la presión sobre el Ejecutivo central se intensifica a medida que aumenta la preocupación por el futuro del territorio.
Entre las voces más contundentes se encuentra la de José Luis García-Palacios, quien ha reclamado de forma explícita al Gobierno la ejecución inmediata del Canal de Trigueros y de la Presa de Alcolea. Estos proyectos, recuerda, son fundamentales para asegurar el suministro hídrico y la planificación agrícola a largo plazo en una provincia que depende en gran medida del sector agroalimentario. García-Palacios advierte de que la falta de infraestructura hidráulica compromete no solo las campañas actuales, sino la sostenibilidad de un modelo económico que ha demostrado ser motor clave de empleo y exportación.
El dirigente va incluso más allá al alinearse con el mensaje lanzado por la Junta de Andalucía, instando al Gobierno a delegar la competencia de las obras si no tiene intención de completarlas en un plazo razonable. A su juicio, es preferible que la comunidad autónoma asuma los proyectos y los ejecute con mayor agilidad antes que continuar en una situación de bloqueo que perjudica a agricultores, cooperativas y empresas. «De no producirse un cambio de postura», advierte, «la provincia podría perder oportunidades decisivas en un contexto global marcado por la competencia y la necesidad de garantizar la seguridad hídrica».


















