El acuerdo alcanzado entre los ministros de Pesca de la Unión Europea sobre los Totales Admisibles de Capturas y cuotas para 2023 no ha contentado a la consejera de Pesca, Carmen Crespo, quien lo ha calificado de “muy perjudicial para Andalucía”.
Según ha explicado para el arrastre del Mediterráneo, “después de un 17,5% de reducción durante todos estos años, ahora se le aplica un 7% más” que complica la rentabilidad de 92 barcos afectados. La negociación conlleva además el establecimiento, por primera vez, de una cuota a la gamba roja que supone un 5% menos de capturas.
En el caso de las embarcaciones dedicadas a la captura de cigala en el Atlántico, la consejera ha detallado que “la reducción del 36% se suma al recorte del año pasado del 30%”. A ello hay que sumar la prohibición impuesta al arrastre para faenar en determinadas zonas, entre las que se encuentran ciertas aguas del Golfo de Cádiz.















