La Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias ha recordado la importancia de adoptar medidas preventivas frente a picaduras de mosquitos y garrapatas, así como de reforzar la seguridad alimentaria durante la celebración de romerías y ferias populares, como la de la Virgen de la Cabeza en Andújar o la de la Virgen del Rocío en Almonte.
Estas recomendaciones se enmarcan en las actuaciones de prevención y control del Virus del Nilo Occidental, una enfermedad transmitida por mosquitos del género Culex, cuya presencia aumenta con las altas temperaturas y en entornos naturales donde se concentran este tipo de celebraciones.
El consejero Antonio Sanz ha subrayado que, aunque se realizan actuaciones de control en las zonas afectadas, “la protección individual sigue siendo clave para reducir el riesgo de picaduras”, recomendando el uso de repelentes autorizados, ropa clara que cubra el cuerpo y evitar las horas de mayor actividad de los mosquitos, especialmente al amanecer y al atardecer.
En el caso de las garrapatas, ha aconsejado el uso de calzado cerrado, preferiblemente botas, así como evitar el contacto directo con la vegetación y circular por zonas despejadas. También ha desaconsejado el uso de perfumes u olores intensos, que pueden atraer a los insectos.
Además, Sanidad ha insistido en la importancia de la prevención en el entorno doméstico, evitando la acumulación de agua estancada en recipientes o macetas, ya que estos espacios favorecen la proliferación de mosquitos. También recomienda el uso de mosquiteras y repelentes ambientales.
El consejero ha recordado igualmente que los repelentes deben estar autorizados y utilizados correctamente, destacando principios activos como el DEET, la icaridina o el citriodiol, y que su uso debe complementarse con otras medidas de protección.
En paralelo, la Consejería ha lanzado recomendaciones para prevenir toxiinfecciones alimentarias en eventos al aire libre, especialmente con altas temperaturas. Se aconseja consumir alimentos bien cocinados, conservarlos a temperatura adecuada y protegerlos del contacto con insectos y animales.
Sanidad insiste en no consumir alimentos perecederos expuestos al calor y en mantener unas condiciones higiénico-sanitarias adecuadas, tanto en el consumo doméstico como en establecimientos de restauración.

















